EN EL FRENTE AMPLIO PROGRESISTA


¡¡¡Llegamos a las 1000 firmas en San Pedro!!!.


El Partido Socialista-Fap, este fin de semana continuó en distintos puntos de la ciudad con la campaña "un millón de firmas para respetar la constitución". 

Cumplamos con la Constitución. No a la Re-Reelección. 


- A favor del Federalismo, defendemos la Constitución y firmamos contra la Re-reelección. 
- A favor de la  de Poderes y la Independencia de la Justicia, defendemos la Constitución y firmamos contra la Re-reelección. 
-A favor de los Derechos Sociales, defendemos la Constitución y firmamos contra la Re-reelección. 
Porque recuperamos la Democracia, defendemos la Constitución y firmamos contra la Re-reelección. 

Estatizar los Registros del Automotor.

La Diputada Nacional Alicia Ciciliani busca estatizar los registros eliminando la figura del “encargado”, que tiene la concesión del servicio de por vida. 


Con un proyecto de ley que busca provincializar los Registros de la Propiedad Automotor (incluyendo los de motos y de maquinarias) la diputada Alicia Ciciliani logró colocar su dedo en una zona sensible de la historia política argentina de los últimos cincuenta años. Y abrió una polémica.
   Aunque en el último quinquenio el kirchnerismo transparentó parcialmente el acceso y tenencia a la titularidad de los registros —impulsando concursos para las vacantes— lo cierto es que una larga tradición de discrecionalidad, favores personales y políticos dominaron —y perduran— en el negocio de los registros.
   La práctica fue común a todas las administraciones, tanto radicales como peronistas.
   Aunque no se trata de ñoquis ni de una actividad que se realice de un modo deficiente, una larga lista de ex políticos y políticos en actividad, de todos los colores, han tenido y mantienen el control sobre registros del automotor. Y en todos los distritos del país.
   La propia Ciciliani tuvo, en días pasados, un debate radial acalorado con la diputada provincial María Eugenia Bielsa, vinculada a un Registro de la Propiedad Automotor a través de su padre, en su momento, y luego de su marido, ya fallecido. Bielsa negó todo vínculo actual con la actividad.
   Si bien el artículo 1ª del proyecto de la vicepresidenta tercera de la Cámara baja nacional dice “transferir los registros de la Nación a las provincias”, la propia Ciciliani explicó ayer a La Capital que el sentido principal que la moviliza es “estatizar directamente los registros, eliminando la figura del «encargado» de registro”.
   Los registros, unos mil quinientos en todo el país, de los cuales algo más de mil atienden los trámites de autos, funcionan con un régimen ambiguo. Son privados en tanto su titular, una vez designado, mantiene potestad de por vida, aunque a la vez están minuciosamente reglados por la Dirección Nacional de los Registros de Propiedad Automotor (DNRPA), dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación.
   Con la explosión de ventas de autos cero kilómetro en los últimos años y el movimiento creciente del mercado del usado, estimaciones hablan de 1.500 millones de pesos —o más— por año que mueven los registros en todo el país. “Queremos terminar con la discrecionalidad que dominó desde siempre la designación del «encargado», en general un favor político de las distintas administraciones. Y también pretendemos que los ingresos que van al Estado nacional pasen a las provincias”, explicó Alicia Ciciliani a este diario.
Más para el Estado. Lo primero que hizo Néstor Kirchner con los registros, en 2005, fue aumentar las alícuotas de participación del Estado en la recaudación. Desde ya, cuando un ciudadano compra un auto y paga —por caso— mil pesos (por los distintos formularios, tarjeta verde y demás), de esos mil pesos, unos quinientos van al Estado nacional, y otro tanto queda como recaudación genuina de esa “microempresa” que concreta el trámite y que luego deducirá gastos, pagará sueldos e impuestos y obtendrá una rentabilidad: la ganancia neta del “encargado”.
   Según pudo averiguar La Capital a través de distintas fuentes que son parte de la actividad, la renta de un Registro Automotor puede variar entre 15 y 40 mil pesos mensuales, dependiendo de la ubicación, nivel socioeconómico de la zona, extensión y demás.
   “Provincializar los registros es un imposible, desde el punto de vista práctico, y también conceptual. Seria regresar una lógica pre-Estado nacional, una lógica medieval, un federalismo mal entendido, una disgregación del territorio. Registrar los vehículos del país es tarea de una dirección nacional, como funciona en la actualidad”, ya le advierten desde la cúpula parlamentaria del kirchnerismo a la diputada Ciciliani, mano derecha de Hermes Binner en el Congreso y a cargo de la coordinación del interbloque FAP.
   Palabras más o menos, fueron las que recibió Ciciliani ayer del propio ministro de justicia, Julio Alak, de cuya cartera depende la DNRPA. Alak se comunicó con Ciciliani, rechazó de plano la idea de la provincialización, pero le ofreció a la socialista rosarina que hiciera una propuesta para empezar a resolver el tema más sensible: mejorar la designación de los “encargados” o si directamente los registros deben incorporarse de manera plena a la administración pública.
Demonización. Al frente de la DNRPA se encuentra Mariana Aballay, referenciada en la agrupación kirchnerista La Cámpora. Como ya es habitual, la agrupación kirchnerista que tiene la confianza de la presidenta Cristina Fernández, y donde actúa su hijo Máximo, ha sido sistemáticamente demonizada por varios medios de comunicación opositores al gobierno que cuentan con el favor de las audiencias mayoritarias.
   Aballay, que ejerce la dirección con legalidad y legitimidad, es fustigada como “administradora de una caja para La Cámpora”. A su vez, el proyecto de Ciciliani tomó visibilidad contemporáneamente a la campaña mediática opositora contra Aballay. Incluso se le adjudicó a la rosarina que su proyecto tenía el objetivo principal de “sacarle al caja a La Cámpora”.
   “Nunca me referí a La Cámpora. Clarín publicó presuntas declaraciones mías contra La Cámpora que no hice. Mi convicción es que los registros pasen a ser estatales para resolver lo que entiendo un viejo sistema discrecional que ya no debe perdurar en la Argentina”, abundó la diputada desde despacho en el noveno piso del edificio anexo de Diputados.
   Los registros automotor, con todo, expresan una complejidad. ¿Es legal que estén en manos de personas de amistad con los distintos jefes políticos que pasaron a través los años? Sí, es legal, pero cuestionable la legítimidad. ¿Funcionan, en promedio, con eficiencia? Sí, claramente mejor que otros ámbitos registrales, como el caso de los inmuebles.
   Un dirigente político muy conocedor de la historia de los registros le dijo La Capital: “¿Si vos estás en una función ejecutiva y tenés que nombrar a alguien en un puesto, ponés a uno de tu confianza o ponés a un desconocido?. Seamos honestos, nadie pone a un desconocido, ni en el Estado, ni en la actividad privada.

Fuente: Diario La Capital.

DOCUMENTO DE LA MESA NACIONAL DE LA JUVENTUD SOCIALISTA


 MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES…

Mucho ruido ha generado en los últimos tiempos las diferentes propuestas legislativas para habilitar a los jóvenes a partir de los 16 años a ejercer el derecho al voto. No se trata este de un tema nuevo ni aislado en nuestro país. A lo largo de los últimos años ha habido en el Congreso de la Nación muchos proyectos que intentaron transformar en ley esta iniciativa, es más, en ciudades como Córdoba, Colonia Caroya y Zapala los jóvenes de esa edad pueden participar del acto eleccionario cuando se trata de elegir autoridades municipales. Muy destacable a su vez resulta la experiencia de la ciudad de Rosario, donde los jóvenes de 13 a 18 años tienen la inédita posibilidad de votar en el marco del llamado “Presupuesto Participativo Joven” y de esta manera poder decidir libremente que se hace con parte del presupuesto municipal.

Son innumerables los argumentos que encontramos los jóvenes socialistas a la hora de defender la posibilidad de que cada vez más jóvenes puedan ejercitar el derecho al voto. Los y las jóvenes han sido a los largo de la historia verdaderos protagonistas de luchas y conquistas sociales, ejemplo de ello es la Reforma Universitaria del año 1918, la inquebrantable lucha en los años 90 (que todavía continua) por la defensa de la educación pública, la defensa de la democracia ante cada intento de ruptura institucional, la movilización de jóvenes en miles de Universidades y escuelas secundarias. Por supuesto que el derecho al voto de esta franja etárea no se circunscribe solamente a la participación política de los jóvenes, sino que es necesario reconocer además que muchísimos jóvenes entre 16 y 18 años trabajan, la mayoría de las veces en condiciones indignas, son madres y padres de familia, estudian, aportan económicamente a sus familias, y además, y como si fuera poco, pueden ir presos. En este sentido, resulta paradójico que alguien que puede ser penalmente responsable a los 16 años de edad en determinadas circunstancias, no tenga la capacidad de elegir a sus gobernantes.
Se trata en definitiva, de considerar a estos jóvenes como sujetos de derecho, lo cual supone exigir determinadas responsabilidades y ampliar el espectro de derechos. Así lo entiende la Convención de los derechos del niño cuando consagra el derecho a participar y expresar libremente su opinión en los asuntos que les conciernen y en aquellos en que tengan interés. Este principio también fue receptado por la Convención Iberoamericana de derecho de los jóvenes, en cuanto establece que los Estados partes promoverán medidas para incentivar a los jóvenes a la participación política así como el derecho de los jóvenes de elegir y ser elegidos. Paradójicamente, este tratado internacional que tiene origen en el año 2005 todavía no ha sido firmado por el Gobierno de nuestro país.

Debemos entender que los jóvenes no son solo el futuro de nuestro país, sino el presente. Están aquí y ahora y tienen mucho para aportar a la construcción colectiva. No sólo tienen que tener la posibilidad de votar a partir de los 16 años, sino que deben ser incorporados formalmente a las instituciones, deben formar parte de un debate amplio sobre el presente y el futuro de nuestro país. Para ello no alcanza sólo con la sanción de una ley que habilite a los menores de 18 años a votar, sino que es necesario además orientar cada vez más recursos a una agenda de cuestiones propiamente de las y los jóvenes, que se traduzca en más y mejores políticas públicas que incluyan las demandas juveniles, bajo la concepción de que son sujetos de derechos y no meros objetos de política partidaria.

Queremos discutir no solo los derechos políticos, sino también queremos discutir políticas públicas destinadas a los jóvenes.

Por ellos los jóvenes Socialistas proponemos:

-Voto obligatorio de los jóvenes a partir de los 16 años: No se encuentra sustento alguno para otorgar el carácter de voluntario al voto a partir de los 16 años. No podemos hacer diferencias con respecto al derecho al voto, lo contrario implicaría una discriminación a los menores de 18, así como una clara contradicción con nuestra Constitución Nacional que en su articulado estipula que el sufragio es “universal, igual, secreto y obligatorio”.

-Obligatoriedad del voto a los menores a partir de los 16 años en todas las categorías electorales: La ley Nacional que regule el voto a partir de esta edad debe instar a todas las legislaturas provinciales y concejos municipales a sancionar una normativa que replique el derecho de los jóvenes a partir de los 16 años a votar. No se puede permitir que los jóvenes participar únicamente de las elecciones de carácter nacional y vedarles la posibilidad de participar en la toma de decisiones de sus provincias y localidades.

-Modificación de la actual ley de partidos políticos: proponemos dicha modificación con el claro objeto de que los jóvenes a partir de los 16 años puedan pertenecer en el carácter afiliados a los partidos políticos.

-Sanción de una Ley de juventud: proponemos el tratamiento en el Congreso Nacional de una ley integral que contemple los derechos de los jóvenes (civiles, políticos, económicos, culturales y sociales) y legisle en la búsqueda de crear instancias legales e institucionales que mejoren la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentra gran parte de nuestra juventud.

-Urgente sanción de una Ley penal juvenil: No aceptamos jóvenes presos en cárceles comunes a los 16 años. Debemos repensar el rol del estado en esta temática, apostando a la educación, participación e inclusión por sobre el encierro y la marginalización social. Resulta crucial la sanción de una nueva ley que respete las garantías procesales establecidas constitucionalmente y refleje los nuevos paradigmas vertidos en la Convención de los derechos del niño.

-Cupo joven: incorporar el cupo joven en las listas de candidatos a cargos electivos en todos los niveles eleccionarios, respetando los límites de edad impuestos por nuestra Constitución Nacional.

-Centros de estudiantes secundarios y terciarios: implementación de proyectos y líneas de promoción de los centros de estudiantes, con la finalidad de incentivar la participación, fomentar la ciudadanía y el fortalecimiento de los valores democráticos.

Visita de Enrique Estevez


 
El día sábado 15 de septiembre a las 10:30 hs en el Bar Toscana (Pellegrini y Obligado) se realizará una conferencia de prensa con la presencia del Secretario Nacional de la Juventud Socialista (JS) de Argentina el compañero Enrique Estevez, en la que abordará entre otros temas la ampliación de los derechos políticos de los jóvenes a partir de los 16 años. 
 Luego de la charla, la Juventud del Partido Socialista y Frente Amplio Progresista de San Pedro realizará una campaña de recolección de firmas contra la Re reelección de la Presidenta.  
  Presidente JS Nacional, Enrique Estevez Boero
 La iniciativa propone la recolección de un millón de firmas, durante 8 semanas, en todas las provincias del país, buscando encauzar de manera explícita, el rechazo a la re- reelección por parte de la comunidad en su conjunto.
Es una manera de exigir publicamente el respeto y cumplimiento de la Constitución Nacional, en especial la independencia de los Poderes del Estado; el federalismo y los derechos sociales.